Las dietas y los productos light

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La obesidad es una enfermedad que afecta a una parte importante de la población española. Según la evaluación de la prevalencia del sobrepeso y la obesidad en España realizada por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) en 2007, se estima que la prevalencia de obesidad en la población adulta (25-64 años) es de un 15,5%.

Según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la SEEDO , uno de cada cuatro españoles quiere perder peso, lo que sugiere la existencia de un importante y creciente sector de la población española que se preocupa por el aumento del peso corporal.

El problema de la falta de adherencia a las dietas hipocalóricas no es un problema exclusivo de la obesidad, sino que la adherencia terapéutica en pacientes que padecen otras enfermedades crónicas (hipertensión, cáncer, asma, SIDA…) tiene un promedio de sólo el 50%. La complejidad del régimen de tratamiento, los factores relacionados con el paciente y la relación con el paciente y el dietista-nutricionista son factores que afectan a la adherencia.

La dieta o las pautas alimentarias deben ser variadas, evitando la monotonía, equilibradas en nutrientes y pactadas con la persona que padece obesidad para conseguir los objetivos propuestos. El tratamiento básico para el control del sobrepeso y la obesidad consiste en una pauta alimentaria que permita obtener un balance energético negativo (gastar más energía de la que se consume), así como una modificación de los hábitos alimentarios mediante terapia conductual.

Según indican algunos científicos, las dietas hipocalóricas que aportan menos de 2000 kcal/día podrían comprometer el aporte de algunos micronutrientes. A este supuesto riesgo se puede añadir el hecho de que un gran porcentaje de la población considera que no les hace falta acudir a un profesional de la salud para reducir peso ya que lo pueden hacer ellos mismos siguiendo alguna dieta.

Los alimentos light son aquellos que aportan al menos un 30 por ciento menos de calorías que su producto homólogo original. Para conseguirlo se reduce el contenido de grasas y/o azúcares, aunque puede seguir siendo alto si el producto original contenía cantidades elevadas de estos nutrientes.

Aunque los productos light pueden tener su lugar en una alimentación saludable, esto no significa que sean la base de una dieta hipocalórica, y que se pueda perder peso por el simple hecho de consumirlos. Es más, el pensar que los productos light no engordan o adelgazan puede menospreciar la importancia de una dieta hipocalórica adecuada.

Hay que evitar confundir los productos light (descritos anteriormente) con los productos milagro, que prometen pérdidas de peso y/o de grasa rápidas, sin necesidad de una pauta hipocalórica y de la práctica de actividad física. En España, se estima que, tan sólo en “productos milagro” (ineficaces) para adelgazar, se gastan anualmente unos 2.050 millones de euros, y según un reciente estudio, un 66 por ciento de la población española utiliza algún producto para el control de peso.

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