Alimentos recomendables
Obligados
- Frutas completas y zumos naturales no ácidos. 4/5 Raciones diarias
- Verduras y hortalizas crudas, al vapor, al horno (de hoja verde, todo tipo de coles, raíces, etc). 1 Ración cruda (ensalada) y otra cocinada al día, como mínimo
- Germinados (brotes de soja, de alfalfa, de trigo, etc). 2/3 Veces semanales
- Semillas y nueces (en poca cantidad). 2 Veces semanales o más
- Aceite de oliva virgen prensado en frío, aceite de lino. Diario
- Pescado azul de aguas frías (salmón, arenque, sardinas, boquerones, caballa, trucha de río). Se puede sustituir por una cucharada diaria de “aceite omega-3″. 2/3 Veces semanales
- Agua mineral y zumos (3:1). 8 Vasos grandes al día (entre los dos)
Opcionales
- Carnes biológicas (mejor de caza o no estabuladas). Evitar el cerdo.
- Huevos biológicos. 2-6 a la semana
- Cereales integrales (arroz, trigo, avena, centeno, mijo, cous-cous, pasta, pan, etc). Legumbres (soja, lentejas, garbanzos, judías, guisantes, etc). Tofu, seitán.
- Lácteos (mejor olvidar la leche de vaca; la leche de cabra es más digestiva.) Es mejor tomar productos fermentados como yogur biológico (con bifidobacterias, etc) y quesos frescos (mejor de oveja o cabra). 1 Ración diaria, máximo
Se recomienda que todos los alimentos procedan de cultivos o cría biológicos, en la medida de lo posible, debido a la ausencia de pesticidas, metales pesados, antibióticos, hormonas y otras sustancias tóxicas, en su interior.
* Alimentos perjudiciales
Limitar su consumo al máximo, ya que, no sólo no aportan ningún nutriente, sino que provocan, tarde o temprano, trastornos en la salud. Son:
- Azúcar refinada y dulces
- Grasas saturadas (de procedencia animal) y grasas “Trans” o hidrogenadas (margarina, bollería, aceites refinados, etc)
- Sal en exceso
- Embutidos (a excepción del jamón ibérico de bellota, en pequeñas raciones)
- Harinas blancas refinadas (pan blanco, pasta blanca, etc)
- Productos procesados industrialmente (productos preparados, precocinados, enlatados, en conserva) con conservantes o colorantes químicos.
- Carne roja y aves, en exceso (más de una vez por semana). Procurar que la carne sea de origen biológico o de caza. En especial, evitar el cerdo y la grasa animal.
- Tabaco y alcohol (sí se recomienda una copa de vino tinto bueno, diaria)

